Ganar un hijo, perder un diente

Los dientes no se pierden como se pierden las llaves, o las gafas. Se pierden por una confluencia de factores que van desde la predisposición genética hasta la mala higiene bucodental, fermentado todo ello por condiciones socioeconómicas y culturales desfavorables.

Pero el refrán “ganar un hijo, perder un diente”, que se mencionaba en casos frecuentes en que durante el embarazo se caía algún diente a la futura madre, parece haber encontrado evidencia científica según un estudio que publica la Revista de Epidemiología y Salud Comunitaria: La Encuesta de Salud, Envejecimiento y Jubilación en Europa (SHARE) practicada en 2.013 en 27 países a mayores con un promedio de edad de 67 años.

Revisando el historial de los encuestados, como era de esperar, se correlacionó la pérdida de dientes con la edad, también con el nivel educativo, pero lo que resultó novedoso fue que se observó una significativa pérdida de dientes en madres con un tercer hijo, cuando los dos anteriores habían sido del mismo sexo, evidenciando que maternidad y, sobre todo, crianza, reflejan factores de riesgo para la salud dental, que corren parejo con el tipo de vida que llevan las mujeres con muchos hijos.

Tras confirmar la hipótesis el estudio concluye: “Sobre la base de nuestros hallazgos, la promoción mejorada de la higiene bucal, nutrición adecuada para la salud dental y la asistencia odontológica regular preventiva (específicamente dirigida a las madres embarazadas y madres que crían a sus hijos) parecen ser estrategias sensatas para los médicos y las políticas de salud“.

Es decir, que el oficio de madre, el más bello del mundo, no tiene por qué seguir siendo el más ingrato y sacrificado. Existen actualmente muchos medios y recursos para evitar esas secuelas: seguir unas pautas idóneas de higiene oral, llevar una dieta equilibrada durante la maternidad y la lactancia y visitar periódicamente al dentista para reforzar la higiene y prevenir la aparición de caries y enfermedad periodontal.

Mejor que todo sea gana gana!