Seguros Dentales: qué tan seguros?

Seguros Dentales: qué tan seguros?

Esa sensación de seguridad y con frecuencia de poder que nos transmite el tener un seguro para cada uno de los frentes y dimensiones de nuestra vida, es un sentimiento que han sabido capitalizar las aseguradoras; seguro que sí.

¿Pero si lo que portamos es sólo nuestra sensación de seguridad representada ésta en una tarjeta plástica? ¿Y si además nos ufanamos por haber sido obsequiados con alguna promoción, ej. “tres meses gratis”, por llevar esa tarjeta de seguro?

Pues en el campo de los denominados seguros dentales esta situación es más común de lo que creemos.

Hace un mes el Consejo General de Dentistas, máximo organismo que reúne a todos los Colegios Oficiales de Odontólogos de España, señaló que “muchas aseguradoras no ofrecen seguros dentales como tal, sino planes de descuento…. Estos planes de descuento, comercializados por varias compañías de seguros, no abonan a los proveedores (los dentistas) todos los servicios prestados y no asumen responsabilidades sobre la atención realizada, simplemente proporcionan a sus clientes un cuadro de profesionales que han accedido a ofrecer sus servicios en unas condiciones de tarifas reducidas”.

En el estudio DOMINIO DE LAS ASEGURADORAS EN EL MERCADO ESPAÑOL DE SERVICIOS DE SALUD ORAL: PERJUICIOS PARA LA COMPETENCIA DERIVADOS DE LA COMERCIALIZACIÓN DE SEGUROS QUE NO REALIZAN ACTIVIDAD ASEGURADORA, encargado por el mismo Consejo General de Dentistas en 2.013, con la autoría de Jaime Pinilla, se ponen al descubierto los mecanismos utilizados por la mayor parte de las entidades aseguradoras:

  • Ofrecen usualmente sus pólizas dentales como complemento a una póliza sanitaria general.
  • Establecen al “asegurado” pagar una prima mensual fija por sus servicios.
  • Algunos de esos servicios dentales son “gratuitos” dentro de la póliza; por lo general: consulta profesional, consulta urgente, examen inicial, revisión, diagnóstico, presupuesto, educación de higiene y cepillado, cura, limpieza, radiografías, fluoraciones, empaste provisional, planificación de dieta, etc. Lista que alargan y anuncian con bombo, ej., más de 30 “prestaciones gratuitas”.
  • A los demás servicios o prestaciones, que son cerca del 90%, los denominan franquicia, que es el importe que el paciente tiene que pagar, de su bolsillo, al dentista cuando le haga cada tratamiento específico. La oferta o promesa es que esas franquicias se rigen por unas tablas de descuentos fijadas por la misma aseguradora y que varían de acuerdo con el tipo de plan. Cabe la pregunta: ¿descuentos con base en qué? Algunas publicitan descuentos hasta un 50% frente a los precios del mercado, sin demostrar respecto a qué precios han hecho esa comparación.

El Consejo también cuestiona la publicidad que puede inducir a confusión.

Aunque algunas aseguradoras tienen su propia red de clínicas, lo que les confiere mejor servicio y centralización de la gestión, el régimen de primas y franquicias funciona igual.

En suma, subraya este estudio, “Las ‘peculiaridades’ anteriores claramente hacen notar que este producto no puede ser considerado como un seguro. El individuo que contrata un seguro dental en España está comprando claramente un plan de descuento. La compañía aseguradora sólo actúa de intermediaria, no realiza acción aseguradora alguna”.

Por eso conviene, a la hora de evaluar una oferta de seguro dental, primero y antes que nada calcular si lo que te exigen pagar de prima a cambio de unos mínimos servicios genéricos “gratis”, se justifica y compensa sabiendo que tendrás que pagar de tu bolsillo al dentista cada vez que necesites hacerte un tratamiento adicional. Porque en cuanto a la promesa del descuento, se entra ya en el terreno de la especulación: muchas tarifas fijadas en las franquicias son similares, o a veces superiores, a las tarifas de los odontólogos particulares.

¿Quieres pagar una prima mensual a un intermediario? O vas directo a un odontólogo particular de tu plena confianza.

María del Pilar🤔