¿Te acompleja el mal aliento?

¿Te acompleja el mal aliento?

¿Te acompleja el mal aliento?

A veces preferiríamos que este fuera consecuencia de una enfermedad y no a causa de un mal hábito nuestro. Pero más allá de la culpa y de la vergüenza que podamos sentir porque nuestro mal aliento pueda delatar falta de higiene, es buena noticia si el odontólogo nos confirma que la halitosis es de origen intraoral (como ocurre en aproximadamente el 90% de los casos) y no de una enfermedad situada fuera de nuestra boca, para lo que él mismo nos recomendaría acudir a otros profesionales de la salud con el fin de indagar su procedencia, que podría estar en nuestro aparato respiratorio, aparato digestivo, o ser de carácter sistémico.

Sin embargo, que la halitosis sea intraoral no excluye que pueda ser igualmente patológica y requiera por consiguiente la consulta y el cuidado de un profesional. Entre las causas patológicas de la halitosis se cuentan la caries, la enfermedad periodontal, úlceras, abscesos, estomatitis, necrosis por radio o quimioterapia, etc.

Sentir complejo no es una respuesta acorde. Es preciso abordar el asunto sin dilaciones e ir a una revisión odontológica a fin de descartar que se trate de una enfermedad, bien sea intra o extraoral y entonces emprender las acciones que su tratamiento indique.

A no ser que…. no te cepilles la boca con frecuencia al menos diaria (esto vale con mayor razón para la limpieza de las prótesis dentales), a no ser que ingieras en demasía alimentos como el ajo o la cebolla, a no ser que fumes y bebas alcohol en exceso: en estos casos la solución se halla en tus manos y tampoco es asunto de complejos sino de autoestima el ponerte en la tarea.

Según la Biblia provenimos del Ruah, aliento de vida que Dios sopló para insuflarnos el alma. He ahí la importancia del aliento. Proponte consentir y asear tu boca con tanta devoción como maquillas tu cara, o te afeitas y te pones loción;  verás que tus palabras sabrán a halls.